¿Qué es ser autónomo?

según la legislación laboral, un autónomo “es una persona física que realiza una actividad económica por cuenta propia, sin sujeción a la dirección y organización de otra persona”. Autónomo es la forma juríutonomodica más sencilla, en cuanto a trámites burocráticos se refiere, lo que implica menores costes de puesta en funcionamiento.

No es necesario un capital mínimo y su factor fundamental es el trabajo. Frente a ello, la responsabilidad es ilimitada y da menos sensación de permanencia o transparencia con respecto a clientes al estar formada por una sola persona física. Dependiendo del tipo de actividad, esta figura no siempre es posible y acaba transformándose en otra de mayor complejidad.

Como autónomo, eres tu propio jefe, con lo cuál tienes que definir cuál va a ser tu actividad principal, buscar a los clientes, planificar y ejecutar el trabajo, buscar inversión, llevar un control exhaustivo de los cobros y pagos y lo más importante, los impuestos.

Requisitos

  • Ser mayor de edad.
  • Si eres menor de edad emancipado o en circunstancias especiales, debe tener representantes legales.
  • Tener capacidad jurídica general.
  • Tener libre disposición de sus bienes y ejercer, por cuenta propia y de forma habitual, una actividad empresarial.
  • No precisa proceso previo de constitución, ya que carecen de personalidad jurídica propia.
  • Los trámites se inician al comienzo de la actividad empresarial.
  • La aportación de capital a la empresa, tanto en su calidad como en su cantidad, no tiene más límite que la voluntad del empresario.

El autónomo suele ser una forma jurídica de las más elegidas por los profesionales e independientes. Su elección puede estar justificada tanto por motivos fiscales como de simplicidad en su constitución y obligaciones formales, aunque debe tener presente el alto riesgo que conlleva si se va a hacer una fuerte inversión.

Los trabajadores autónomos tributan por el IRPF, debiendo hacer las declaraciones trimestrales del IRPF e IVA. Por el contrario, las Sociedades tributan, con carácter general, al tipo fijo del 30% sobre los beneficios. Este tipo se reduce en el caso de empresas de reducida dimensión.

Ventajas de ser autónomo

  • Total autonomía del empresario para tomar decisiones sin depender de otros socios.
  • Es la forma jurídica más económica y sencilla en su constitución y gestión.
  • Es una forma idónea para el funcionamiento de empresas de muy reducido tamaño.

Inconvenientes de ser autónomo

  • Responde con todo su patrimonio, personal y empresarial de las posibles pérdidas (responsabilidad ilimitada).
  • Puede estar sometido a tipos impositivos elevados si los ingresos son altos.
  • El titular de la empresa ha de hacer frente en solitario a los gastos y las inversiones, así como a la gestión y administración.

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